Taberna

RSSRSS Contacta Suscríbete por email!

Sobre este blog

  • El autor
  • La línea editorial

Secciones

  • conceptos
  • Cosas de la periferia
  • dudas
  • el mundo
    • América Latina
    • Oriente Medio
  • el poder
    • el dinero
    • el gobierno
    • la Iglesia católica
    • la oposición
    • los jueces
    • los medios
  • izquierda
  • la gente
    • la democracia
    • la desobediencia
    • los derechos
      • derecho a la educación
      • derecho a la información
      • derecho a la vivienda
      • el medio ambiente
      • la igualdad
      • libertad de circulación
      • libertad de expresión
      • libertad religiosa
    • personas humanas
    • por esa boca
  • La izquierda
  • Las artes
    • El cine
    • la fotografía
    • los escritores
    • los pintores
    • los versos
  • Uncategorized

Archivo

  • Diciembre 2012
  • Noviembre 2012
  • Octubre 2012
  • Septiembre 2012
  • Agosto 2012
  • Julio 2012
  • Junio 2012
  • Mayo 2012
  • Abril 2012
  • Marzo 2012
  • Febrero 2012
  • Enero 2012
  • Diciembre 2011
  • Noviembre 2011
  • Octubre 2011
  • Septiembre 2011
  • Agosto 2011
  • Octubre 2009
  • Septiembre 2009
  • Agosto 2009
  • Junio 2009
  • Mayo 2009
  • Abril 2009
  • Marzo 2009
  • Febrero 2009
  • Enero 2009
  • Diciembre 2008
  • Noviembre 2008
  • Octubre 2008

Blogroll

  • Sitios en español

    • Asalto
    • Comando Gopegui
    • El Cuaderno de Saramago
    • Generación Y
    • Gervasio Sánchez
    • Insumissia
    • Librería Primado
    • Manual de Lecturas Rápidas para la Supervivencia
    • Rafael Reig
    • Rebelión
    • Sin Permiso
    • Traficantes de sueños
    • Youkali
  • Sitios en ingles

    • America’s Future
    • Michael Moore
    • Project syndicate
    • The American Prospect
    • The Center for Justice & Accountability
    • The Huffington Post
  • 17 Dic 2012

    El Cabanyal y el mundo al revés

    El día que Rita Barberá envió a los operarios a derribar aquellas casas del Cabanyal alcanzó la cota más alta de la infamia y del ridículo. A los vecinos y ciudadanos de bien que se congregaron pacíficamente para impedir que la orden fraudulenta de la alcaldesa se cumpliera, les alcanzaron los palos de la local y la nacional. Y el dolor personal y la vergüenza ajena de comprobar que quien estaba obligado a proteger sus derechos les maltrataba.

    Pero que no haya malos entendidos. El 6 de abril de 2010 los vecinos del Cabanyal no se concentraron solo para impedir que el Ayuntamiento destruyera unas casas del propio consistorio (es decir de los valencianos), unas casas que él mismo había comprado y dejado perder para castigar al barrio. Lo ya sabido.

    Aquel día los vecinos se plantaron entre las casas y la policía para obligar a que se cumpliera la ley, para impedir que derribaran un pedacito más del Estado de Derecho. Para dejar constancia de que ante la degradación institucional y moral de los gobiernos municipal y autonómico, muchos ciudadanos no transigían. Para evitar que el abuso de poder y la mala fe ganaran otra vez en nuestra ciudad.

    Han pasado casi tres años desde entonces. Todo la ficción jurídica (la mentira, dicho de otro modo) que dio cobertura a aquella hazaña pueril de la alcaldesa, ha sido destrozada por los jueces. La tan cacareada querella por prevaricación contra la entonces Ministra de Cultura Ángeles González-Sinde (por publicar a requerimiento del Tribunal Supremo la Orden que dispone que el Plan sobre el Cabanyal es expolio del patrimonio histórico) fue inadmitida a trámite con estirón de orejas a Barberá, por carecer de cualquier fundamento. La demanda del Ayuntamiento contra la propia Orden Ministerial ha acabado con una demoledora sentencia de la Audiencia Nacional a favor de la Orden y de la Plataforma Salvem el Cabanyal, y ratificando que el Ayuntamiento comete expolio en el barrio.

    Resumiendo, que la mentira que dio lugar a las brutales cargas policiales contra vecinos sentados en el suelo, mentira que el sentido común había descubierto en el minuto uno, ha sido puesta en evidencia por los jueces.

    Y sin embargo, es por esa mentira por la que hoy juzgan a los vecinos. Por esa y por otra mentira más: que la defensa de las casas fue violenta y que varios agentes de la autoridad quedaron heridos. A los videos de la masacre nos remitimos. Por su parte, los agentes agresores sin identificar (como es su obligación y nuestro derecho) fueron denunciados, pero curiosamente su caso ha prescrito. No así el de los ciudadanos apaleados que defendían la ley.

    Así que los que sentados en el suelo y con las manos en alto –vecinos, amigos, representantes decentes- reclamaban la protección para el patrimonio que el sistema democrático y el Derecho teóricamente les garantiza, son juzgados. Mientras, Barberá, Grau, Camps, el Partido Popular valenciano y sus interesados cómplices, responsables del ataque antisistema más importante que ha sufrido la democracia en más de treinta años, son los denunciantes inviolables.

    El Cabanyal. La lucha contra los desahucios y por la vivienda digna. El 15M. La defensa de la escuela y la sanidad públicas. La participación ciudadana. La Economía de la igualdad. La información veraz. Los parlamentarios honestos. Las instituciones decentes. El control y la responsabilidad del poder. Que no se nos olvide, ese es el mundo al derecho. Si está al revés, habrá que voltearlo.

    ¡Comenta esta entrada!
    Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame
  • 08 Nov 2012

    Zweig. El mundo de ayer

    En la portada de la edición de Acantilado de Un mundo de ayer, Stephan Zweig aparece relajado. No se sabe si está posando o lo han pillado saliendo hacia algún sitio, pero entre sorprendido y tímido, sonríe al fotógrafo. Se diría que está en movimiento pero sentado, que de camino a otro lugar se ha detenido un momento y ha apoyado su brazo derecho en el borde de una mesa o en la extensión abatible de uno de esos incómodos taburetes de estudiante que hace años poblaban las aulas de colegios e institutos. Se ha detenido un instante, y amablemente ha permitido que le tomaran la fotografía.

    Se ve que Zweig es un hombre correcto y nada descuidado. El cabello en su sitio, el bigote poblado pero en sus justos términos, la corbata ni atrevida ni triste, el chaleco ajustado al pecho y la chaqueta abotonada hasta arriba, muestran la pulcritud con que cuidaba su figura, una figura que él deseaba anónima, alejada del reconocimiento popular que se le profesaba.

    En esta foto Zweig sonríe. Más con los ojos que con los labios, más con la inocencia inteligente que con el orgullo. Es una expresión que me conmueve. ¿Qué edad tenía aquí? ¿Salía de dar una conferencia? ¿En qué lugar del exilio se encontraba? ¿Cuánto tiempo más iba a resistir? ¿Por qué sonríe a pesar de todo?

    Este hombre de la foto, que en el momento de la instantánea ya es el escritor más traducido del mundo, amigo de Rodin, de Verhaeven, de Valéry, de Rolland, de Rilke, de Bloch, de Pirandello, de Yeats… Este hombre que ha de perderlo todo, que probablemente ya lo ha perdido cuando mira al objetivo metálico de la cámara, este hombre ha aprendido demasiado como para no saber cuáles son los valores reales con los que vivir. Ha aprendido que los grandes hombres son siempre los más amables. Por eso sonríe.

    ¡Comenta esta entrada!
    Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame
  • 21 Oct 2012

    Cabanyal: licencias y esperpento municipal

    ¿Alguien conoce alguna persona a la que hayan multado con 100 € por exceso de velocidad y se empeñe en pagar 500€ y perder 4 puntos del carnet? La escena sería algo así:

    - No, oiga, no, la multa son 100€, nada más…- le diría al sancionado un funcionario algo sorprendido.

    A lo que respondería el conductor: - ¡Le digo yo que tengo que pagar 500 y retirada de puntos! ¡Si lo sabré yo que soy el infractor! ¡Seguro que si solo pago 100 luego me denuncian! ¡Así que proceda, venga, cóbreme!

    - Mire, no sea desconfiado, ¿no ve que le perjudica? Aquí lo dice bien claro, solo debe pagar 100. Sin retirada de puntos. Incluso tenemos un informe aclaratorio para casos dudosos, y en él queda claro que no tiene que pagar más… La Administración no puede ir en contra de sus propios actos ¿Cómo le va a denunciar la DGT por no pagar una multa que no le ha puesto? ¿No ve que es absurdo?

    - ¡De absurdo nada! Les conozco y sé que van a por mi… aquí tiene los 500 €… Pero esto no va a quedar así, les denunciaré a los tribunales por cobrarme 500 €. ¡¡Y por los puntos!!

    Parece increíble, ¿verdad?

    Pues esa postura desquiciada es justamente la que mantienen Rita Barberá, Grau y Domínguez ante la Orden del Ministerio de Cultura (avalada judicialmente por la Audiencia Nacional) que establece que el Plan del Cabanyal supone expolio del Conjunto histórico y que, por tanto, es ilegal. La Orden dice que el Plan debe corregirse para no ser destructivo y paralizarse en lo que lo sea, y el Ayuntamiento “interpreta” que se le ordena detener cualquier tipo de actividad en el barrio, incluso las conservadoras y rehabilitadoras. De poco le ha valido un Informe del propio Ministerio aclarando cualquier duda al respecto. La alcaldesa y sus chicos quieren pagar 500€ y perder 4 puntos del carnet…

    Bueno, la verdad es que los prevaRitadores muncipales apechugan a gusto porque a ellos no les afecta. No pagan ellos, hacen pagar el exceso de multa a los vecinos del Cabanyal, que no pueden adecentar sus casas. En realidad se cobran la frustración de haber perdido (otra vez) en los tribunales maltratando a toda la gente del barrio para que se rinda a la ilegalidad y el abuso de Derecho.

    La historia universal de la infamia les guarda un altarcito desde hace tiempo.

    ¡Comenta esta entrada!
    Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame
  • 20 Oct 2012

    Argumentos como insultos

    Hace años debatía con un senador del Partido Popular en la Colegio de Abogados de Valencia, ante un público de letrados de extranjería, sobre la reforma de la ley de derechos de los extranjeros. El representante popular –que casi veinte años después sigue ocupando el mismo escaño- o no sabía del tema o le importaba un comino, porque tras dos escaramuzas dialécticas y algunas mentirijillas de su parte, quedó acorralado y aparentemente sin contestación.

    En ese momento, sin inmutarse y poniendo voz indignada me dijo:

    -¡Oiga, “que” no le tolero que me insulte, estoy en el uso democrático de mi libertad de expresión y usted me está faltando al respeto!- y zanjó el debate con una señal al moderador para que pasara a otro tema.

    Me quedé descolocado, rebuscando entre mis palabras cuál de ellas había sido improcedente y le había molestado. Y no la encontré porque no la había.

    Con el tiempo, he asistido innumerables veces a esa escena delirante, bien como protagonista al que tratan de birlar la cartera, bien como público alucinado ante la desfachatez del caradura tramposo. Y he observado que es una táctica típicamente “PP”, seguida a rajatabla por muchos de sus cargos públicos, militantes e intereconomiastas.

    No sé si el invento es made in Génova, made in FAES o made by González Pons (el campeón del chascarrillo, el escaqueo y la falsedad). Pero sí he llegado a una conclusión, y es que estamos ante una táctica que, en el fondo, responde a un ejercicio de sinceridad apabullante y simple: los argumentos insultan al Partido Popular.

    ¡Comenta esta entrada!
    Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame
  • 18 Oct 2012

    La violencia

    Soy profesor de Derecho y vecino del Cabanyal. Ayer expliqué a los estudiantes el tema dedicado a las garantías de los derechos de los ciudadanos en el procedimiento administrativo.

    Les hablé del principio de legalidad (la Administración actúa según la ley y solo cuando ella le habilita para actuar), de la transparencia (los ciudadanos tienen derecho a obtener información de los asuntos que les conciernen), del derecho de audiencia (los ciudadanos deben ser escuchados), de la objetividad (la Administración defiende los intereses generales), de la prohibición de la arbitrariedad (la Administración motiva sus decisiones y lo hace razonablemente), del control judicial de sus acciones (si hay duda sobre la legalidad de lo que hace la Administración los jueces independientes resuelven y ella se obliga a obedecerles) …

    Hoy Rita Barberá ha dicho, a pesar de las sentencias que tiene en contra, y a pesar de que hoy mismo varios concejales se reunían con vecinos del Cabanyal contrarios a la prolongación, que el Ayunyamiento piensa sacar adelante su proyecto de destrucción del barrio protegido, que incluye la prolongación de la avenida Blasco Ibáñez hasta el mar, conforme está previsto en el Plan urbanístico declarado ilegal por el Ministerio de Cultura y la Audiencia Nacional.

    Barberá ha realizado estas declaraciones tras inaugurar una Oficina de Atención Ciudadana del Ayuntamiento de Valencia.

    ¡Comenta esta entrada!
    Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame
  • 04 Oct 2012

    Deconstructing democracy

    Creo que es en una escena de La Pantera Rosa de Edwards donde aparece el ladrón que, junto a la urna del diamante, dice: “a mi que no me den, que me dejen donde haya que yo cogeré…”.

    Si los ciudadanos damos por bueno el tan corrupto como abultado complemento salarial que ciertos diputados, alcaldes y concejales han decidido para sí con el consentimiento y beneficio –por acción u omisión- de sus partidos políticos, la decisión de suprimirles el salario base parecería razonable. ¿Pero hemos llegado ya a ese punto de degradación institucional? Confieso que me queda más optimismo del que yo mismo imaginaba.

    -“Señoras y señores representantes, no tienen nómina, pero aquí tienen este campo de manjares, estamos seguros de que ustedes sabrán cómo servirse…”.

    Si la imagen de nuestros políticos ante la sociedad parece ya el retrato de Dorian Gray, quitarles el sueldo es el golpe de gracia a su autoridad. Porque con esa decisión se certifica que no se ganan lo que cobran, porque se acepta que su cargo solo sirve para sacar beneficio personal y nada se puede hacer contra ello (¿era inevitable el esperpento valenciano?), porque se asume el regreso a la edad decimonónica en la que solo los ricos propietarios eran admitidos en el selecto grupo de los que pueden hacer política.

    La supresión del sueldo a los cargos públicos elegidos es una decisión demoledora para la mayoría de ellos, que son trabajadores y honestos. Es una decisión gravísima, desalentadora para los mejores, oxígeno para los tramposos y corruptos, aliento para los antidemócratas. La débil reacción política y social (y donde la habido fuerte no han querido mirar los medios de comunicación mayoritarios) ante ella demuestra que el músculo democrático y constitucional de nuestro país se reduce día a día. Avanzamos sin detenernos hacia un Estado autoritario y policial.

    ¡Comenta esta entrada!
    Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame
  • 30 Sep 2012

    ¿Cuánto vale un peine?

    “¿Cuánto cuesta en realidad viajar en metro?”, se pregunta El Mundo en primera línea digital del domingo… Y después de leer el artículo me entran ganas de pedir perdón a la alcaldesa Ana Botella por no pagar cuatro veces más por el billete, por no darme cuenta de lo que vale un servicio público de transporte. Por ser un ingrato social de la minoría alborotadora.

    Pero también me entran ganas de preguntarle al periodista (y a Ana Botella): ¿cuánto cuesta en realidad una hora de docencia de un maestro de escuela?, ¿y a cuánto ponemos la hora del investigador… la debida, la proporcionada al esfuerzo y a la futura riqueza social creada? ¿A cómo hemos de pagar el turno de noche de la médico de un hospital? Y la jornada del arriesgado brigadista antincendios, ¿cómo ha de valorarse? ¿Cuánto cuesta, sinceramente, la hora del personal que limpian La Zarzuela? ¿Y la de quienes desinfectan algunas comisarías? ¿En qué cantidad ajustamos el salario de los muchachos con tres idiomas contratados un mes a prueba por empresas aprovechadas…? Y sin embargo… ¿cuánto se les paga?

    Y también, por ejemplo: ¿quién le pone valor a la hora de trabajo de los directores, subdirectores y consejeros de administración de los bancos rescatados…? ¿Y a cómo debería salir, pero de verdad, la hora de gente como Cebrián y Ramírez, cuyas empresas de noticias obtienen dinero público? Y la verdad, quien la sepa que lo diga, ¿cuánto cobran cada mes?

    Ahora que el Gobierno y la Policía le está informando claramente al ciudadano de lo que vale un peine, quizás El Mundo se podría preguntar lo que valen todas esas cosas, además de aclararnos, a la minoría alborotadora y a la mayoría silenciosa, lo que en realidad vale un billete de metro.

    ¡Comenta esta entrada!
    Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame
  • 28 Sep 2012

    ¿… Ya han dejado de chillar los corderos?

    -Estaban matando a los corderos de la primavera. Y estaban gritando.
    - ¿Y tú huiste?
    - No. Primero intenté liberarlos. Abrí la puerta, pero no quisieron correr. Se quedaron allí parados, confusos… No quisieron correr.
    - Pero tú podías y lo hiciste ¿verdad?
    - Sí. Me llevé un cordero, huí lo más rápido posible… quería salvar al menos a uno… pero era demasiado pesado. Pesaba mucho.

    De El silencio de los corderos

    -¿Qué tal, Ignacio, ya han dejado de chillar los corderos?

    La pregunta la hace el Presidente del Gobierno al Director de la Policía, todavía despierto en la madrugada española. El Presidente está cenando en Nueva York, probablemente con un viejo amigo. Acaba de dar una conferencia en la Americas Society. En sus palabras ha tenido un cariñoso recuerdo para la inmensa mayoría de españoles que no se manifiesta.

    2 Comentarios
    Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame
  • 07 Sep 2012

    Ya puestos

    Ya puestos, la pregunta es por qué no ha de pagarse a los diputados y sí a la Presidenta de una Comunidad Autónoma, a los consejeros de su gobierno, a los asesores de su gabinete, a sus directores generales… ¿Por qué deben recibir ellos, y no los diputados, una remuneración diferente a la de su profesión? ¿Cuál es el argumento que los diferencia?

    Ya puestos, que Cospedal no cobre sino dietas, que su director de comunicación –sí, el de la Cope, el de los obispos, Nacho Villa– reciba lo que le pagarían hoy por ser un paraperiodista autónomo y filibustero, que su director de gabinete regrese a su condición económica previa, y que toda la gente que la rodea comparta en la nómina ese sentido común demagógico que aplica a los de otra raza.

    Ya puestos, que las empresas afines que ella sabe devuelvan las enormes y desproporcionadas ganancias que la contratación pública les ha conferido, y que a partir de ahora cobren solo por el trabajo realizado y no por las comisiones dirigidas a otros menesteres. Que los obispos y sus colegios se financien con lo que tengan a bien aportar sus estudiantes, que los cavernarios medios de comunicación que la beatifican asuman gratuitamente la publicidad institucional, que los consultores externos que le redactan informes a medida cobren por amor al arte que ella tiene.

    Ya puestos, que venda el Palacio de Fuensalida y ubique la sede de gobierno en su casa, o en la de la asociación de vecinos más cercana a su domicilio, que despida a conserjes y secretarios, a conductores y guardaespaldas, a los cámaras de su gabinete de prensa, a su gabinete de prensa al completo; que no pague a los fontaneros, pintores y electricistas que hicieron alguna chapuza en los edificios institucionales; que despida a los de informática, que cierre el archivo y las bibliotecas municipales, los museos, los registros…

    Ya puestos, que salvo a la policía, no pague su trabajo a nadie. Si acaso, que Cospedal apague la luz antes de salir y deje a la sociedad civil resolver o que la resuelvan a hostias lo que era su obligación reumenarada.

    1 Comentario
    Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame
  • 06 Sep 2012

    ¡Es el cable rojo!

    Ya no se hacen películas en las que en el chico (siempre el chico) tiene que elegir, en el momento más dramático del cuento, entre cortar el cable rojo o el cable azul, evitar que todo explote y terminar así de modo aceptable la historia. No se hacen pero da igual, porque tenemos la realidad política y económica para saborear un “final de película” casi cada semana (como en el fútbol, últimamente tengo la impresión de que se juegan casi tantas finales como partidos).

    Tenemos días, semanas y meses de la marmota, donde todo se repite religiosamente: el borde del abismo, la prima a punto de explotar (nos rescatan o no nos rescatan), el Comando Rajoy cortando invariablemente el cable azul (reducción de salarios, subida de impuestos, recortes en servicios sociales y privatización), el suspense… y la detonación final.

    Y la película no acaba. Cada mañana vuelve a empezar desde una prima que eleva el abismo desde el que precipitarse, y mientras el número de paracaídas que circula entre los ciudadanos disminuye de forma trágica, todavía hay quien se pregunta: ¿acertará esta vez el Comando Rajoy con el cable correcto…?

    Juan Torres ha escrito un artículo que vale la pena leer -La receta de Rajoy no funciona- en el que habla del cable azul y del cable rojo.

    ¡Comenta esta entrada!
    Compartir: delicious digg technorati yahoo meneame
« Previous Entries

Otros blogs en la trinchera

El voto con botas

Fermín Bouza

Nuevo “El voto con botas” en infoLibre

Nuevo El voto con botas en [...]

La trinchera digital

Manuel Rico

Nueva etapa

Durante los últimos meses he tenido abandonada esta Trinchera Digital. He estado trabajando con compañeros y amigos [...]

Taberna y otros lugares

Arturo Burton

El Cabanyal y el mundo al revés

El día que Rita Barberá envió a los operarios a derribar aquellas casas del Cabanyal alcanzó la cota más alta [...]

Blog publicado con Wordpress

© Todos los derechos reservados

Cabecera: Guillermo Varela - Diseño: Daniel Solana - Programación: Rodrigo Díez Villamuera